Un estreno soñado tras 15 años de esfuerzo

Detrás de un debut en categoría UCI hay muchísimo trabajo. Han sido años de dedicación, esfuerzo y prepararlo todo con mucho mimo hasta llegar al momento esperado. Pero al final el día siempre acaba llegando. Para el Río Miera-Cantabria Deporte, el estreno en la Vuelta CV Féminas del pasado 9 de febrero fue la culminación de algo que hace 15 años, cuando comenzó la andadura del Club Ciclista Meruelo, ni siquiera se podía soñar. Pero lo cierto es que, pasados unos días y con la perspectiva que da el tiempo, salió más que razonablemente bien.

El 22º puesto de Susana Pérez, el 27º de Elisabet Escursell y el noveno puesto por equipos en una nómina de 19 escuadras –en la que varias eran del Women WorldTour- son resultados que invitan a pensar en una buena temporada para el equipo cántabro. El equipo llegaba directamente desde su puesta de largo en Cantabria.

“Es una carrera llana, rápida, y siendo la primera del año y además de categoría UCI siempre impone un poco. Pero como todo parece tan predestinado al sprint, hubo pocos intentos reales de romperlo. Al final, esa carrera no era para mí pero me quedo muy contenta con la valentía de las compañeras”, apunta María Medina. “Recuerdo que Susana nos iba retransmitiendo la carrera por el pinganillo”, añade entre las risas de sus compañeras. “¡Rober me dijo que avisara de todo!”, replica Susana Pérez, natural de la zona donde se disputó la prueba y mejor clasificada del equipo en meta.

“Faltaba como un kilómetro e iba muy atrás. Progresé hasta que faltaban 500 metros, pero ya iba a tope… ¡y ahí era cuando tenía que esprintar! Ya no me daban más las piernas. Luego vi el puesto y muy bien”, comenta Susana. Por su parte, Elisabet Escursell regresaba después de un final de año duro, y logró firmar un buen puesto. “Las carreras UCI son muy complicadas, te puede pasar de todo y no enganchas. Estamos muy contentas, y en lo personal yo ya llevo bastantes pruebas en la categoría y tenía nervios porque el año pasado no acabé muy bien. Te queda esa duda de saber cómo vas a empezar. Salió todo bien y esto da tranquilidad y confianza”.

“Lo importante es que ya sabemos dónde estamos”, apunta Sofía Barriguete. Otra de las caras nuevas de este año, que por otra parte admite que no sabía si lograría acabar la prueba ya que los estudios le ocupan gran parte de su tiempo y eso se nota en esta primera parte de la temporada: “Al final fue mejor de lo que esperaba y, como decía, sabemos cuál es nuestro sitio y que tenemos margen de mejora. Ahora se trata de trabajar para ir subiendo escalones, paso a paso”, remata.

Por su parte, Susana tampoco tenía expectativas tan altas, pero sí la motivación de correr en casa. “Hasta me indigné un poco cuando vi que no se fraguaban las escapadas, porque me metí tres veces. Yo estaba que no sabía bien dónde me metía, era mi primera carrera UCI, pero cuando corres en casa y te salen bien las cosas, eres feliz. Estando cerca de mi gente, iba más pensando en disfrutar que en el agobio”, manifiesta.

Ahora, con la moral alta por la buena primera impresión, llega la Setmana Valenciana. Cuatro etapas y mucha dureza concentrada. “Esto ya es distinto. Las primeras etapas porque se irá a tope, y sobre todo las dos últimas porque serán duras y eso se sumará a todo lo que llevemos”, vaticinan las corredoras, que de momento han logrado salvar el primer día. Y es que la ilusión puede más que las dudas, y más después de un estreno tan esperanzador.

Foto: Ibai Otaola

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