Una Setmana Valenciana de infortunios, coraje y sufrimiento

En los mejores escenarios nadie regala nada, y muchas veces con la ilusión no es suficiente. Esa es la conclusión que saca el Río Miera-Cantabria Deporte UCI de su paso por la Setmana Valenciana, la primera prueba por etapas de categoría internacional en la que ha participado esta temporada. Una carrera en la que el trabajo previo no ha lucido esta vez como se esperaba en la carretera.

Y eso que el equipo llegaba bien, después de varias actuaciones de mérito en la Copa de España y en la Volta a la Comunitat Valenciana, donde se sacó un Top10  y el equipo tuvo una actitud propia de quien quiere protagonizar la carrera. Ya desde la primera etapa las cosas iban a venir torcidas, pues el fuerte calor hizo especial mella en las corredoras del equipo. De esa manera, ninguna de las siete iba a entrar en el grupo que persiguió a una estratosférica Van Vleuten, que ganó la jornada inaugural y ya no tuvo problemas para hacerse con la general.

No mejoró la situación en la segunda etapa, cuando Susana Pérez y Fie Osterby, las dos corredoras mejor colocadas en la general, se quedaron a punto de coronar el último puerto de reducidísimo grupo principal que las habría llevado a mejorar posiciones. Sin embargo, Cuando apenas les quedaban unos metros para volver a entrar, los ataques delante hicieron aumentar el ritmo y se quedaron en tierra de nadie, dejándose después más tiempo.

Coraje y sufrimiento

La tercera etapa, camino de Alboraya, iba bien encaminada y con Susana buscando meterse en la llegada gracias a su buen manejo en el pelotón y una punta de velocidad que le podría permitir hacer un buen papel. Pero la joven valenciana se vio envuelta en una dura caída masiva y, pese a que pudo volver a entrar en el grupo, el dolor le fue en aumento hasta obligarla a buscar la ambulancia. Finalmente se le diagnosticó un fuerte traumatismo en la cadera que la tendrá unos días en reposo, aunque sin problemas óseos.

Pese a no haber salido como se esperaba, sí que las corredoras del Río Miera-Cantabria Deporte demostraron en varias ocasiones su coraje y capacidad de sufrimiento. Fie Osterby también sufrió una caída en la tercera etapa, aunque fue capaz de terminar y salir al día siguiente en la jornada final, donde además pudo aguantar con las mejores -apenas 25 unidades- en la subida a Tudons. También Elisabet Escursell tuvo arrestos para dar visibilidad al equipo con un ataque en la tercera etapa a 12 kilómetros de meta, aunque la carrera estaba muy lanzada y no tuvo opción de abrir huecos.

Termina así una carrera atípica y plagada de infortunios. Y es que con una participación muy cercana a la de muchas grandes carreras ya era de por sí complicado brillar, pero las circunstancias tampoco acompañaron. Ahora el equipo se centra en el fin de semana vasco-navarro, donde hay muchos puntos UCI en juego y un terreno más propicio a las sorpresas. Y pocas cosas gustan más que una bonita sorpresa.

Foto: Luis Villacañas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

faldon2